La maternidad es una de las etapas más hermosas en la vida de una mujer, si no la más hermosa. Al mirar ese pequeño y perfumado paquetito que duerme plácidamente, se derrite cada mamá, así como sus amigas y familia. Solo una mamá valiente se atreve a admitir que cuidar a un bebé también está lleno de estrés y lágrimas. ¿Qué hacer cuando el amor por el bebé se ve opacado por el pánico y el sentimiento de fracaso?
La respuesta a esta pregunta es una sola palabra tomada del inglés: bonding. Se trata del llamado apego del bebé a la madre (y viceversa), que comienza inmediatamente después del nacimiento. Justo después del parto, el bebé se coloca sobre el pecho de la madre, lo que le hace sentir seguro y amado. Sin embargo, este primer contacto no es el final del bonding, sino solo el comienzo. Es un proceso a largo plazo que traerá armonía, paz y bienestar familiar a tu vida. Lee nuestros consejos sobre cómo crear un vínculo fuerte con tu bebé desde el primer momento.
Amamanta
Muchas mamás no amamantan a sus bebés por diferentes razones. A veces es por falta de leche, otras por el dolor insoportable que acompaña la lactancia, o por el miedo a que tus pechos nunca vuelvan a lucir como antes. Pero ten en cuenta que amamantar no solo le aporta al bebé los nutrientes necesarios para un desarrollo saludable. Durante la lactancia, el bebé escucha el latido de tu corazón, siente tu aroma y el contacto de tu piel, algo que no tiene precio.
Mira a los ojos
Durante la lactancia, al arrullar, mecer o pasear en el carrito… establece contacto visual con tu bebé siempre que sea posible. Gracias a esto, el bebé recordará quién eres y lo que significas para él, sin mencionar que el contacto visual es uno de los vínculos más hermosos entre dos personas.
Deja el teléfono
Olvídate de las redes sociales, deja de tomar fotos al bebé por un momento, aunque quieras capturar cada instante, y simplemente guarda el teléfono. Las personas que no están contigo ahora pueden esperar un rato. Dedícate por completo a tu bebé sin que tenga delante un smartphone en lugar de tu rostro.
Escucha el latido del corazón
¿Recuerdas la primera ecografía real, cuando escuchaste por primera vez el latido del corazón de tu bebé? Ahora tienes el privilegio de escucharlo cuando quieras. Acércate a tu bebé y disfruta de esa melodía única, creada por el compositor más talentoso: tu pequeño.
Duerme con él
Este consejo no es novedad, pero en los tiempos tan acelerados de hoy es bueno recordarlo. Especialmente para las mamás que trabajan durante la maternidad y quieren aprovechar al máximo incluso las siestas cortas del bebé. No te sientas culpable y permítete descansar cuando lo necesites.
Haz masajes
El masaje al bebé también se basa en el contacto, pero tiene otros beneficios. Un masaje suave y regular con aceites para bebé ayudará a que tu bebé se duerma, lo calmará, aliviará los síntomas de cólicos y fortalecerá su sistema inmunológico. Además, el bebé asociará positivamente al “masajista”, y eso es justo lo que quieres.








