Migas de los niños debajo de la mesa del comedor, calcetines de tu marido por todo el piso, piezas de lego metidas en el sofá, cajas con recuerdos acumulando polvo o un montón de ropa en tu armario que no has ventilado en años y que espera su oportunidad (o que adelgaces)... si reconoces tu hogar en esta descripción y no tienes tiempo ni fuerzas para cambiar nada de eso, tenemos una solución para ti. Conviértete en minimalista.
La limpieza no solo limpia tu hogar, sino también tu cabeza. Y no es solo una frase hecha, una vida armoniosa también incluye un hogar lleno de luz y orden. Conviértete en un minimalista que renuncia a los objetos innecesarios y no se apega a las cosas materiales.
El espacio en el que vivimos influye en nuestro bienestar psicológico. Esta filosofía también la comparte la consultora de organización japonesa Marie Kondo, cuyo libro sobre cómo deshacerse del desorden y encontrar la armonía vital ocupa las listas de éxitos tanto en Europa como en Estados Unidos. ¿Cuáles son sus consejos para un enfoque minimalista de las cosas?

La limpieza mágica trae una difícil despedida
Deshacerse de algo que no necesitas no es, según Marie, ni un desperdicio ni una vergüenza. Reduce el número de cosas en tu hogar durante la limpieza. Deberías empezar por el armario, luego seguir con los libros y, por último, los objetos de recuerdo. ¿Cómo se hace, en resumen?
- deshazte de las cosas que ya no cumplen su función,
- no te justifiques por tener cosas innecesarias con apego emocional,
- no te aferres al pasado,
- piensa en lo que quieres tener y en cómo quieres vivir tu vida,
- habla con las cosas como si fueran seres vivos y da las gracias por servirte bien.

Detox del armario
¿Tienes en el armario prendas que hace años que no te pones y esperan una ocasión adecuada, o bien hasta que adelgaces? Deshazte de ellas. Tu armario también merece una purga. Saca todas las cosas del armario y piensa de verdad en lo que necesitas y en lo que te queda bien. Despídete de la ropa que no te has puesto en más de un año. Puedes donarla a la familia, a las amigas o a la caridad. La próxima vez que te compres algo nuevo, no olvides sacar algo viejo del armario.
Los niños que ordenan son más empáticos
Ordenar es una actividad que divide a las personas en dos bandos. Para unos es un mal necesario, para otros una forma de relajarse. Los minimalistas tienen ventaja. Cuantas menos cosas haya en los estantes, antes se ordenará. Mantener el orden en casa con niños pequeños no suele ser fácil, pero ¿por qué tendrías que estar ordenando constantemente después de ellos? Involucra a los niños en las tareas del hogar; incluso los más pequeños, desde los tres o cuatro años, pueden ayudar. Según los psicólogos, esos niños serán más independientes y más empáticos.

¿Cómo enseñar a un niño el orden?
Empieza desde el primer año: los peques entienden muy rápido que las cosas tienen su lugar. Muéstrale al niño varias veces cómo se guardan los zapatos en el estante, siempre en el mismo sitio. Explícale que también los juguetes necesitan dormir en su casita para que al día siguiente puedan jugar con ellos.
Si no estás satisfecho con cómo lo hizo el niño, no corrijas lo que ha recogido delante de él; podrías desmotivarlo. Ordenen juntos, felicítalo y convierte el orden en un juego: podéis competir para ver quién recoge antes los juguetes. Así, de una obligación lo convertirás en diversión.





