En Internet abundan los consejos sobre cómo prepararse para el embarazo, el parto y la maternidad. En cambio, no encontrarás tantos artículos sobre lo que les espera a los padres tras el nacimiento de un bebé. Pero un padre también es progenitor, y aunque a él no le afecte tanto como a una mujer una línea significativa en un test de embarazo, su vida cambiará también. ¿Cómo prepararse para la paternidad y qué cambios cabe esperar?
Prepararse para la paternidad no es solo cosa de futuras mamás. Si bien es cierto que es la mujer quien vive el embarazo, da el pecho y la mayoría de las veces se queda en casa con el bebé, el nacimiento del retoño cambiará la vida de ambos progenitores. Al igual que las madres, los padres deben educarse y prepararse para la llegada de un nuevo miembro de la familia con la misma responsabilidad. Pero, ¿por dónde empezar? ¿Y es posible prepararse para la paternidad?
Empieza con un poco de investigación
¿Te has enterado de que vas a ser padre? Enhorabuena. ¿Y ahora qué? Lo más probable es que no lleves un bebé bajo el corazón y que tampoco esperes dar a luz. Pero eso no significa que no puedas prepararte para estas experiencias. Igual que hay grupos de apoyo para futuras mamás, también los hay para futuros papás y papás primerizos. Empieza a indagar un poco en las redes sociales y conviértete en miembro de una comunidad en la que simpaticen contigo.
Lee por lo que está pasando tu pareja en las distintas semanas de embarazo y cómo puedes aliviarla tú también de las distintas dificultades del embarazo. Puede que a veces te sientas impotente, pero recuerda que tu presencia e implicación durante todo el embarazo es también un gran apoyo.
Prepárate para lo que te espera justo antes, durante e inmediatamente después del nacimiento de tu bebé. Probablemente no evitarás el ligero pánico que surge de forma natural, pero al mismo tiempo no correrás por la casa completamente indefenso ni te desmayarás con cada contracción. Lee mucho y sobre todo, desde los distintos tipos de parto hasta la lactancia o el cambio de pañales. Puede que parte de la información no sea de tu agrado, pero recuerda que tú lo tienes mucho más fácil que tu pareja.
Cuida tu salud
La salud de los padres también es sumamente importante. Si no le prestaste mucha atención antes de la concepción, céntrate ahora en tu salud física y mental. ¿Fumas? Intenta dejarlo de una vez por todas. La exposición al tabaco durante el embarazo aumenta el riesgo de defectos cardíacos congénitos en los recién nacidos, algo que sin duda quieres evitar.
Fíjate también en tu dieta, que debe ser sana y equilibrada. Sabemos que ya has engendrado un bebé, pero aún te queda mucho camino por recorrer. Una alimentación rica y de calidad te dará la energía que necesitas para los largos días y noches de paternidad que te esperan.
Habla con tu pareja
¿Cuándo empezar a hablar de los distintos aspectos de la crianza si no es ahora? Comentad todo lo que se os ocurra. ¿Estáis de acuerdo en la lactancia? ¿Dónde dormirá el bebé? ¿Quién se levantará por la noche para atender a ese bultito que llora? ¿Quién lo cambiará y bañará? ¿Se quedará tu pareja en casa con el bebé o lo harás tú? ¿Usará vuestro bebé pañales de tela o desechables? ¿Publicaréis fotos de vuestro pequeño en las redes sociales? ¿Qué y cuántos juguetes le compraréis? ¿Qué estilo de crianza eligiréis?
Los temas de los que hay que hablar antes de que nazca el bebé son realmente innumerables. Sin embargo, gracias a la conversación con tu pareja, evitaréis desacuerdos posteriores y en la crianza seréis como un verdadero equipo que se mantiene unido en las buenas y en las malas. Os apoyaréis mutuamente no solo como padres, sino también como pareja. No olvidéis vuestras necesidades y hablad también de ellas. A veces no es fácil, pero siempre es mejor decir la verdad que callarla.
¿Qué clase de padre quieres ser?
No todo el mundo tiene una buena relación con su padre. Si tienes la suerte de tener un padre excelente, quizá quieras ser como él. En ese caso, ya sabes a quién acudir. Pero si tu propio padre estuvo ausente durante tu infancia y adolescencia, o vuestra relación tiene sus problemas, intenta buscar en otra parte modelos paternales y no cometas los mismos errores de los que seguro culpas a tu propio padre.
¿Tienes padres con hijos pequeños en tu círculo de amigos? Reuníos y hablad de los escollos de la paternidad. Admitir tus miedos ya no es un tabú. Seguro que te alivia ver que otros padres también tienen miedos y muchas preguntas sobre la paternidad.
Visita los centros de asesoramiento para embarazadas
Las sesiones de asesoramiento prenatal son imprescindibles para las futuras mamás, y tú también puedes acudir a ellas. Verás a tu bebé en la ecografía, oirás sus latidos y conocerás toda la información esencial sobre la salud de la mamá y el bebé. Podrás hacer tus propias preguntas, que responderá directamente el médico y no sólo Google.
Lo mismo ocurre con el curso prenatal, que no es ni mucho menos solo para mamás. En estos cursos te preparan realmente para todo. Gracias a ello, no te sorprenderán las contracciones de tu pareja el día D, y mientras ella entra en pánico, tú mantendrás la calma y la llevarás tranquilamente a la maternidad. También aprenderás a cuidar del frágil bebé que traigas a casa desde el hospital y a ayudar a tu pareja a sobrellevar los difíciles días posteriores al parto.
Prepárate para un cambio en tu vida sexual
Tu vida sexual va a cambiar y tú también tienes que prepararte para este cambio. Es probable que estos cambios se produzcan desde el momento en que te enteres de que tu pareja está embarazada. Puede que estés nervioso, confuso, asustado, pero también anhelando más intimidad. Oirás muchas bromas sobre la ausencia de vida sexual durante el embarazo y después del parto.
La realidad es que volver a la antigua rutina llevará algún tiempo, y no hablamos solo de la recuperación recomendada durante el puerperio. La falta de sueño, las emociones, el miedo al tacto y, sin duda, la psique de tu pareja, que no reconoce su propio cuerpo, influirán. Una vez más, la comunicación sincera es lo más importante para ayudar a superar las barreras. La buena noticia para concluir es el hecho de que el sexo después de tener un bebé puede ser aún mejor, porque esta nueva experiencia unirá aún más a las parejas.
Implícate en la preparación y los cuidados
Antes de que el bebé venga al mundo, te esperan muchas responsabilidades. No lo dejes todo en manos de tu pareja y participa como si fuerais un solo equipo. Prepara la habitación del bebé, píntala, monta la cuna y el cambiador. Participa en la decisión de qué color de ropa preferís. Aprende a utilizar la silla del coche y a plegar la silla de paseo. Investiga sobre los mejores portabebés y la leche maternizada. Habla con tu empresa sobre las opciones de permiso parental. Ayuda a tu pareja a preparar su bolsa de maternidad, a organizar el papeleo necesario y a visitar todas las oficinas necesarias después del parto. Éstas son solo algunas de las tareas que te esperan. Son muchas, pero podéis gestionarlas más rápidamente en pareja.
Pero tus responsabilidades no acaban con los preparativos. De hecho, todo empieza ahí. Implícate en el cuidado del bebé, de la casa y, por último, pero no por ello menos importante, de tu pareja. Cambia pañales (incluso por la noche), baña al bebé, léele y cántale, dale de comer. Participa en las tareas domésticas, ayuda a hacer la compra, limpiar y cocinar. Sé una pareja cariñosa y atenta a las necesidades de la nueva mamá. La depresión posparto afecta incluso a las mujeres más alegres que rebosaban felicidad y humor antes de dar a luz.
La paternidad no será fácil. Pero, a pesar de todo, será hermosa, estará llena de experiencias perfectas y será una etapa de la vida totalmente nueva e inexplorada. No pierdas el humor que hace que incluso un arrebato en un pañal sea una experiencia inconfundible, y no olvides pensar en ti y en tus necesidades de vez en cuando. Porque un progenitor feliz = un hijo feliz.

















